
Entrevista publicada en ivoox.
Esta semana quiero compartir contigo una entrevista que me hicieron hace ya algo más de un año. Justo un mes antes de que este blog viese la luz. Se publico en Abril de 2016 y a día de hoy la esencia de muchos de sus mensajes se mantiene en los contenidos del blog. En este enlace esta disponible la entrevista sin publicidad.
La entrevista me la hizo Eduardo Munilla, comunicador de formación y de vocación, para uno de sus proyectos. Un proyecto sobre tendencias en Innovación y Transformación Digital que quizás conozcas: La Banca Innova. En este caso se trataba de difundir píldoras sonoras a través de un canal de podcast.
Cómo la transcripción de la entrevista escrita resulta extensa, la voy a dividir en dos posts para facilitar su lectura. Te adelanto los temas de esta primera entrega (los de la segunda te los adelanto al final del post):
- Transformación Digital
- Métodos Ágiles
- Innovación, Emprendimiento y Transformación Digital
- Scrum más allá del Desarrollo del Software
Empezamos …
1. Transformación Digital
Contexto de la pregunta: «Todas las personas que participan en los podcast responden a esta pregunta: ¿Qué es para ti la Transformación Digital?»
Para mi, la Transformación Digital no va solo de usar tecnología digital y del impacto que ello supone en los hábitos de consumo. También va de eficiencia y de emociones, de procesos y de personas. Por eso, la transformación además de ser digital, también será una transformación ágil y social.
Vivimos un momento de cambio, de cambio radical. El de la 4ª revolución. Una revolución digital, dónde las Organizaciones se están adaptando para competir en un nuevo escenario. Un escenario en el que más que nunca el time-to-market manda. Y manda porque es lo que demanda el Negocio: inmediatez.
Inmediatez para aportar valor al cliente. Esto se traduce en poner un producto a su disposición cuanto antes para probar su bondad, valorar su éxito y decidir su evolución, todo ello en base al feedback recibido. Y todo ello habiendo invertido los esfuerzos justos. Este es uno de los retos de ser ágil: el ser eficiente.
Para conseguirlo, no solo hay que ser capaz de desarrollar un producto digital de manera eficiente. También hay que ser capaz de empatizar con quienes lo van a consumir, y además, motivar a quienes van a participar en su construcción. Y aquí no estamos hablando de productos, ni de prácticas, ni de tecnología. Aquí estamos hablando de personas. Este es uno de los retos de ser social: el ser emocional.
Por ello las Organizaciones, van a tener que ser no solo digitales para con sus productos, también van a necesitar ser ágiles en sus prácticas, y sociales en sus relaciones (tanto con los clientes como con los colaboradores).
La verdad es que queda todo un apasionante camino por recorrer. Un camino en el que lo ágil y lo social serán buenos compañeros de viaje de la Transformación Digital.
2. Métodos Ágiles
Contexto de la pregunta: «En la transformación digital impera la rapidez, flexibilidad y agilidad. Para ello existen varios métodos. Háblanos un poco de ellos»
Entendiendo la Agilidad
Antes de hablar de ellos, voy a hacer un paréntesis con lo que entiendo por Agilidad.
Para mi, la Agilidad va más allá del desarrollo de software, ¡que también!. Está estrechamente ligada al Pensamiento Lean y al Manifiesto Ágil, como no podría ser de otro modo.
Entiendo la Agilidad como una filosofía de vida, una actitud, una forma de ser práctica, sencilla, y sensata. Pero también la veo como una cualidad, la de ser ágil: la de pensar y hacer de manera rápida, y sobre todo de manera eficiente.
Con estas dos premisas aplicadas al liderazgo y al management, definiría la Agilidad como “la habilidad que permite tomar decisiones de manera rápida y efectiva, en circunstancias cambiantes, para garantizar la entrega de valor continuo, en ciclos cortos de tiempo y con el mínimo esfuerzo”.
Modelos vs Metodología Ágil
Dicho esto, si hablamos de Agilidad en la empresa, hablamos de tres líneas o modelos a seguir:
- Startup como modelo de empresa,
- Lean-Startup como método para validar modelos de negocio y prototipos, y
- Scrum como modelo organizativo.
Pero además de estos modelos y métodos, también existen prácticas y herramientas ágiles, que facilitan su aplicación. Y aunque a algunas se las conoce como metodologías, no me gusta llamarlas así. El término metodología, no ayuda a entender el propósito, ni la esencia de la Agilidad.
Más bien, le hace un flaco favor por la confusión que se genera al querer definir las metodologías ágiles a imagen y semejanza de las metodologías tradicionales. Unas metodologías dónde los procedimientos de obligado cumplimiento y la documentación exhaustiva (de todo lo que hay que hacer y como hay que hacerlo y cuando hay que hacerlo) hacen poco flexible el proceso y dejan al equipo sin capacidad de reacción eficiente ante situaciones cambiantes o de alta incertidumbre.
Nada parecido a lo que se extrae del Manifiesto Ágil, que aunque su origen está en el Desarrollo del Software, sus valores y principios se pueden extrapolar a cualquier negocio y a cualquier actividad dentro de una empresa.
El Manifiesto Ágil
Del Manifiesto Ágil podríamos hablar largo y tendido, pero solo me voy a apoyar en él para dar dos apuntes que explican porque digo que no entiendo la Agilidad como una metodología:
- El primero es que la Agilidad fundamentalmente va de personas, de relaciones, de respuesta ante el cambio, y de valor entregado. Esto es en esencia el Manifiesto Ágil.
- El segundo es un matiz importante, ya que ha dado lugar a falsos mitos en torno a la agilidad. Claro que la agilidad también va de procesos, de herramientas, de planes y de documentación, por supuesto que si, pero en su justa medida. Aquí es donde la Agilidad se aleja de ser una metodología, y se acerca más a un marco de buenas prácticas, donde la actitud, la experiencia y el sentido común de todas las personas implicadas, son imprescindibles para garantizar la eficiencia del proceso, y llegado el caso, para conseguir la excelencia del equipo.
En definitiva en Agilidad no hay reglas pre-establecidas. Lo que si existe es una recopilación de buenas prácticas y códigos de conducta de las que cada empresa, cada equipo y cada individuo puede elegir las que mejor se adapten a sus circunstancias, y cambiarlas cuando considere oportuno hacerlo.
Por esta razón, la Agilidad no es una metodología, al menos yo no la considero como tal. En este punto, yo diría que tiene que ver más con la cultura, que con la metodología. En mi opinión, la Agilidad debería de formar parte del ADN de la cultura de cualquier organización que pretenda ser competitiva en este nuevo escenario digital.
3. Innovación, Emprendimiento y Transformación Digital
Contexto de la pregunta: «En tu perfil de Linkedin pone Agilidad al servicio de la Innovación, del Emprendimiento y de la Transformación Digital, ¿cómo se lleva todo esto al marco empresarial?»
Algunas claves en Agilidad
Si pensamos en Agilidad, como en la entrega de valor continuo en ciclos cortos de tiempo, podemos hablar de 3 claves:
- La dimensión. Ser ágil pasa por fijar alcances pequeños, que se puedan ejecutar en periodos de tiempo pequeños y con equipos de trabajo pequeños. En este punto impera la ley del divide y vencerás.
- El propósito. Otra de las claves sería que el fijar objetivos claros, el resolver impedimentos, y el tomar decisiones fuese una prioridad a la hora de abordar cualquier iniciativa. Esto que parece tan obvio, no lo es porque en realidad es lo que se descuida en muchas ocasiones provocando desperdicio e ineficiencia en los procesos.
- El feedback. Una comunicación fluida y transparente en todas las direcciones, entre todos los miembros del equipo y utilizando un lenguaje común es fundamental para garantizar el feedback continuo durante todo el ciclo.
A partir de estas claves, que cada equipo aplique las mejores prácticas que considere para garantizar la entrega de valor continuo.
¿Cómo sacar provecho a la Agilidad en el mundo empresarial?
Una alternativa podría ser:
- Poner foco en lo que aporta valor al cliente. Una buena opción sería organizarse por producto, con un equipo dedicado poner en marcha modelos de negocio en torno a ese producto. Este equipo conviene sea E2E (end to end), en el sentido de abarcar toda la actividad relacionada con el producto, desde su estrategia hasta su operación. Sería un equipo multidisciplinar, ya que centrarse en agilizar exclusivamente el Desarrollo de Software no es la solución. La agilidad no funciona así.
- Empoderar convenientemente a todos y cada uno de los miembros del equipo, para que puedan tomar las decisiones adecuadas en cada momento, y de manera autónoma. Esto es imprescindible en un equipo auto-gestionado.
- Elegir y tunear un marco de trabajo ágil para nuestra empresa, no una metodología. Un marco que facilite la ideación y elaboración del producto, y donde se puedan aplicar diferentes herramientas adecuadas a cada situación. Un buen punto de partida podría ser Scrum, que lejos de ser exclusivo, nos facilita la convivencia de diferentes prácticas ágiles que puedan ser usadas en cada una de las fase del ciclo de vida del producto.
4. Hablando de SCRUM
Contexto de la pregunta: «Scrum es una de las palabras con más presencia en el glosario de Transformación Digital. Desarróllanos un poco eso de Scrum»
Sólo unas pinceladas muy generales acerca de Scrum (*) para entender su aplicabilidad en cualquier actividad que genere un producto dentro de una compañía, sea este de la naturaleza que sea:
- Se trata un modelo empírico que como tal defiende que el conocimiento procede de la experiencia y de la toma de decisiones basadas en lo que se conoce.
- Su enfoque es iterativo e incremental, lo que permite optimizar la predictibilidad y el control del riesgo.
- Está basado en 3 principios: Transparencia, Inspección y Adaptación; y en los 5 valores ágiles: Foco, Pasión, Compromiso, Flexibilidad y Respeto (en Julio de 2016 estos valores se han introducido en La Guía de Scrum)
- Como marco de trabajo, consiste en equipos multifuncionales y auto-organizados que desarrollan su actividad en procesos cíclicos de corta duración, sprints, dónde los roles, los eventos y los artefactos, además de algunas reglas en pro de la excelencia del equipo y la eficiencia del proceso, marcan la diferencia con otras prácticas ágiles.
Hasta aquí, no hay nada que nos diga que Scrum sólo es aplicable al Desarrollo de Software. Otra cosa es que ahí tuvo su origen y fue dónde se experimentaron sus buenos resultados. Lo mismo sucedió con Lean: aunque se hizo popular en la industria de la fabricación de automóviles (Lean Manufacturing), más tarde sus prácticas se extendieron al Management, al entorno IT y al mundo de las Startups.
Al final, los buenos resultados hacen que las buenas prácticas se extrapolen a cualquier actividad y perduren en el tiempo con unas u otras etiquetas.
(*) Scrum en pocas palabras: Serie de post dedicados a Scrum y publicados a primeros de este año 2017.
Pues bien, hemos llegado al final de la primera parte de la entrevista. En la próxima entrega hablaremos de:
- ¿Cómo introducir la Agilidad en la Banca?
- Los beneficios de una Cultura Ágil
- La transformación del sector de la Banca













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